domingo, 20 de febrero de 2011

imigración o contaminación

Con la mejora de la ciencia y la tecnología y con todo lo que ello conlleva, más producción, más inversión, más trabajo, más flujo de circulación de personas…no es de extrañar el incremento en la demografía que en ocasiones se traduce en inmigración-emigración.

No es un tema reciente este de la inmigración ya que a lo largo de la historia, por diversos motivos como la falta de trabajo, las diferencias ideológicas, las guerras, etcétera, muchas personas se han visto obligadas a abandonar sus países.

Hoy día, son remarcables las actitudes negativas ante el tema de la inmigración, incrementadas seguramente por el tema tan manido como es el de la crisis. Todos tenemos la posibilidad de escuchar frases como “los inmigrantes solo vienen a quitarnos el trabajo” o “los inmigrantes no traen más que delincuencia”, pero haciendo una breve reflexión, ¿de verdad creemos esas cosas?

Afirmaciones como esas reflejan por una parte, la inestabilidad de nuestra sociedad ya que nos sentimos amenazados ante estos grupos de gente cuando en realidad, según varios estudios estadísticos, los inmigrantes son los que ocupan los puestos de trabajo que nadie quiere, así que se podría decir que colaboran en el desarrollo de nuestro país. Por otra parte, muestran el egoísmo de las personas que dicen semejantes barbaridades, pues ellos únicamente vienen a realizar un trabajo, a veces no muy bien remunerado, que no encuentran en sus países de origen. ¿Acaso se nos ha olvidado cuando no hace muchos años eran nuestras familias las que se vieron obligadas a emigrar por las mismas razones?

Es cierto que algunas de estas personas muestran actitudes violentas, y eso es inaceptable, pero eso no nos da derecho a generalizar y a crear tópicos llenos de rencor. Gente maleducada y cruel se ve en todas partes y da igual el color, la raza, el sexo…. Sin ir más lejos, toda esa gente que tacha de inaceptables a los inmigrantes insultándoles y haciéndoles creer inferiores, son los que de verdad contaminan nuestra sociedad.

En muchas ocasiones, a pesar del trato recibido, son estas personas las que en caso de necesidad te echan una mano sin ningún reparo.

Es por ello que no creo que la inmigración sea un problema para el bienestar de nuestra sociedad, al contrario, el malestar social lo causan esas personas que se creen con derecho a todo y que no son capaces de convivir con los demás.

"Pague en 4 cómodos plazos con un interés del 6% TAE"


Parece la frase promocional que suelen utilizar diversas entidades bancarias para publicitarse, ¿verdad?. Pues no, no lo es. De hecho, es la frase que aparecerá dentro de poco en todas las salas de cine de nuestro territorio si la burbuja que encarece cada día un "poquito" más los precios en las taquillas sigue hinchandose. Así, y como indica el titulo, habrá que abrir una cuenta bancaria cada vez que se quiera ir al cine, y será requisito indispensable para poder pagar los abultados precios que eso conllevará en un futuro (no muy lejano). De ese modo, el cine se convertirá en pasatiempo para personas adineradas, que asistirán al cine, vestidos con sus mejores galas y haciendo alarde de su poderío económico, mientras, nosotros, los "curritos" (o menos adinerados) tendremos que conformarnos con ver los filmes por televisión, cuando sean emitidos, seis meses después, teniendo además, que tragar anuncios como idiotas a los que les han lavado el cerebro. Muchas voces han alzado el grito al cielo reivindicando la universalidad de la cultura cinematográfica y abogando por un cine accesible a todas las personas de nuestra clasista sociedad. Mientras tanto, las compañías y productoras de este mundillo siguen haciendo negocio y los cines, encareciendo cada vez más sus precios. La guerra está servida.

En un lado de la balanza, se encuentra la industria cinematográfica, tan poderosa y glamurosa, lugar donde todo el mundo adoraría trabajar y que tanto dinero mueve al año. Hollywood y compañía, defienden que la "cultura", hay que pagarla, que la vida cada día es mas cara y que el cine ha tenido que adecuarse a los tiempos que corren, tiempos de feroz capitalismo, que han obligado a los usuarios de las salas de cine a hurgar en lo mas hondo de sus bolsillos para poder disfrutar, solo por unas horas, escabullidos de la triste realidad, de sus películas preferidas. Creen que lo que hacen es justo, que son privilegiados, seres superiores, y que como tal les corresponden tales cantidades de dinero. Para ellos el cine no es más que puro negocio.

En el otro, se encuentran diversos colectivos y asociaciones, que defienden a capa y espada la universalidad del arte cinematográfico, que consideran, una muestra más de cultura, cultura que nos pertenece a todos como seres humanos, y que deberíamos compartir de una manera justa. ATENCIÓN: No defienden la gratuidad de la cultura, defienden la difusión equitativa y asequible de la misma. Así, manifiestan su disconformidad con los precios establecidos tanto en taquillas de cine, como en teatros, salas de concierto, exposiciones, etc...... defendiendo con ello una especie de "comunismo cultural".

Bajo mi punto de vista, el valor material que ha adquirido la cultura en estas ultimas décadas es enorme. Así, el afán de negocio de unos pocos, ha propiciado que la gente haya dejado de ir al cine, prefiriendo descargarse las películas desde Internet o adquirirlas en el "top manta" antes que pagar los abusivos precios de las entradas para verlas. En mi opinión, las compañías y salas de cine, al igual que teatros, museos, etc... deberían mirar más por el ciudadano de a pié, y rebajar de una vez por todas los precios de sus entradas, ya que solo así podrán llenar totalmente sus salas de cine. Puede que un buen día, los cines queden deshabitados, y nos preguntemos que es lo que hicimos (hicieron) mal en el pasado. Todavía estamos (están) a tiempo de solucionar el problema.


ROCKEFELLER

miércoles, 16 de febrero de 2011

PASO POR EL QUIRÓFANO

La belleza exterior nos ha preocupado durante toda la historia de la humanidad. Ya Cleopatra que vivió en la época de antes de Cristo , según lo que dicen, se bañaba en leche de burra ya que ello le proporcionaba un tacto agradable a la piel. Hoy en día, es habitual, sobre todo en las mujeres, utilizar cremas y otro tipo de tratamientos cosméticos. Los avances en tecnología e investigación han servido para conocer nuevos métodos para verse mejor. Todos los utilizamos, pero cuando hablamos de la cirugia estética, hay muchas personas que ponen cara de desaprovación.

Pero, ¿cúal es el problema de operarse? ¿cual es el motivo por el que miramos con cierta duda y distancia a alguien que nos dice que se quiere operarse? Yo no entiendo ese comportamiento.

Por un lado, la mayoria de las personas aseguran que el exterior no es lo que importa y que ellos nunca entrarian a un quirofano sin tener la necesidad. Esas personas han tenido la gran suerte de estar felices ( o por lo menos satisfechos) con su cuerpo, pero no en todo los casos ocurre así. Hay personas con complejos a las que una simple operación no solo les cambiaría fisicamente, si no que les ayudaría a tener mayor autoestima y confianza. Por otro lado, es verdad que toda operación tiene un riesgo de ser fallido, lo que los medicos y pacientes ya tienen en cuenta, por lo que tampoco es necesario preocuparse en exceso. Yo en particular pienso que para conseguir cualquier cosa es necesario asumir riesgos. Con lo cual, creo que en ocasiones ese riesgo es compensado. Además, el porcentaje de mortalidad a causa de una operación estética es muy baja, concretamente de un 0,6%. Por lo tanto, otras acciones como el conducir un vehiculo, lo cual llevamos a cabo sin ningún tipo de reparo y constantemente, es de mayor peligro.

Resumiendo, a pesar de que pienso que se hace un consumo excesivo del bisturí y que deberiamos moderarlo, estoy a favor a de ello, ya que puede mejorar la vida, haciendote sentir más cómodo contigo mismo.


sábado, 22 de enero de 2011


Yo soy, tu eres, nosotros somos


La semana pasada escuchando una conversación entre dos conocidos, le dijo uno a la otra, “oye, tú eres un poco racista” a lo que la otra contesto entre risas aunque muy en serio “¿yo? Qué va! Yo lo que soy es una chica ordenada. Ella dice que no tiene nada en contra de la gente de otros países siempre y cuando no vengan a nuestro pais. Que bien...

El racismo ha existido siempre. Los blancos siempre nos hemos creído superiores a los negros, en EE.UU. hace poco mas de 150 años, hubo una gran guerra debido a la esclavitud de los negros,(murieron mas de un millón de personas, se dice fácil pero es la mitad de la población actual de Euskadi).Hace no tanto, en el año 1939, empezó la segunda guerra mundial por el sentimiento antisemita que había en Alemania, en esa masacre murieron más de 61 millones de personas.
Al terminar esta guerra se pensó que el racismo desaparecería o por lo menos disminuiría.

Lo único que ha cambiado, la gente se lo calla.

En mi opinión, el “neonazismo” que cada vez tiene más fuerza en Europa, esta provocado por la mala situación económica del momento, todos sabemos lo fácil que es echar la pelota a hacia fuera. En la calle se oye mucho a los chicos decir: ¡es que, vienen aquí , se llevan nuestro trabajo y se llevan a nuestras mujeres!, vagos ignorantes. El único problema de esas personas es que son incapaces de ponerse monos e intentar encontrar un trabajo.

Todo lo que he dicho hasta ahora se limita únicamente a lo que pasa en la calle, pero en la política es muy diferente. Puesto que lo que más cuenta en la política es lo que todo el mundo piense sobre ti, las apariencias, por eso ningún político puede hacer algo que no sea tan bueno, si un político ofrece ayudas a los inmigrantes los demás también lo hacen, muchas veces intentar que tengamos los mismos derechos inclina la balanza hacia el otro lado. En el sistema jurídico también es más de lo mismo, si un Madrileño por ejemplo agrede a una sudamericano se tomaría como un ataque racista, no si fuera al revés.

jueves, 20 de enero de 2011

PUNTOS POR MATAR




Mi hermano y yo siempre tenemos la misma discusión, me parece horrible cómo puede jugara esos videojuegos tan agresivos y sangrientos, en los que él es un guerrillero que tiene que matar a militares del otro bando, ganando así puntos enel juego. Parece ser que no sólo mi hermano juega a estos juegos tan violentos, sino que lo hace una gran cantidad de gente, y no sé por qué motivo, la mayoría son varones, ¿no se sienten horribles al jugar a este tipo de juegos?

Mi padre me enseñó el otro día un video de la guerra de Iraq filtrado por wikileaks que estaba grabado desde un helicóptero americano. Se oía la conversación de dos militares, que mientras asesinaban a gente, se reían. ¿Podría algo ser más cruel que esto? Parece que a muchos militares les entrenan con estos videojuegos. También he visto cómo en una película les ponen a los militares unos auriculares con música para intentar que el asesinato no les afecte tanto.

Los videojuegos son una nueva creación de la tecnología del siglo XXI, y por ello, deberían promocionar todo aquello que sea contrario a los errores que se han cometido hasta ahora en la historia, como por ejemplo, las guerras. Al igual que no podemos matar a alguien por el mero hecho de así desearlo, tampoco podemos permitir que se vendan objetos que te hacen meterte en la piel de un asesino. Algunos tienen marcado una edad mínima para comprarlo, y es verdad que estos juegos pueden influenciar peor a los más que a los más adultos (siempre en general), pero al final, para todos tiene un efecto negativo.

Según un estudio publicado en Estados Unidos, los videojuegos violentos estimulan en los adolescentes la actividad de regiones del cerebro ligadas a las emociones y reducen las respuestas de las zonas que se encargan del razonamiento y el autocontrol. Aunque el estudio se centra en el cerebro de los adolescentes, los resultados no serán muy distintos en los adultos, y por lo tanto pienso que estos juegos afectan negativamente a todas las edades.

Zona de la actividad agresiva en el cerebro

Cueste lo que cueste, estos juegos deberían ser censurados, y su publicidad prohibida.

Otra más de antitabaco


El pasado sábado salí a tomar algo con los amigos por Bilbao. Era la primera vez que iba a dar una vuelta por una zona de bares desde la puesta en vigencia de la nueva "Ley Antitabaco" por parte del gobierno, y según salía a la calle, aunque es verdad que no era algo que me rondara mucho la cabeza, sí que me llegué a preguntar eso de "¿y ahora, a qué van a oler las discotecas?". A horror. Horror humano. Sobre todo para mí, que soy una persona bastante sensible para esas cosas, la situación fue bastante agobiante. Aunque al cabo de unos minutos (habíamos llegado algo tarde al primer pub en el que entramos y la gente ya llevaba un buen rato bailando) me acostumbré más o menos al nuevo clima, hasta que no abandoné ese bar no pude dejar de notar ese olor característico a distintos tipos de sudores entremezclados con el aliento de decenas de personas e incluso algún que otro pedo.
Y ahora además, tengo que quedarme solo si a muchos de mis amigos fumadores les da por salir fuera del local a fumar algo. ¿Mis opciones? Quedarme dentro, solo y encima oliendo algo peor aún que el aire de tabaco al que ya estaba incluso acostumbrado, o por el contrario salir fuera y pelarme de frío a la vez que respiro el mismo humo de tabaco, aunque quizás con una menor concentración.
Por otro lado están los fumadores que, como es obvio, se muestran indignados ante la normativa. El gobierno, en vez de promover los buenos hábitos ayudando mediante subvenciones a acabar con el mono de tabaco y el alto peligro de recaída, se limita a subir los precios de éste y reducir más y más el número de zonas de fumadores. Con lo fácil que es destinar buena parte de los impuestos de los fumadores para su rehabilitación y desenganche, algunos pretenden ir quitándoles derechos hasta que lo único que puedan hacer sea comprar un tabaco cada vez más caro que el gobierno pone a su alcance, para fumarlo... ¿dónde?. Si fuera fumador, esto definitivamente me parecería asfixiante.
Si a la angustia y el enfado de los fumadores les añadimos el descontento que sentimos incluso algunos no fumadores, que vemos esta ley poco más que como un acto de persecución, creo que obtenemos como resultado una buena cantidad de gente en contra de la nueva reforma de las leyes. ¿No iba a ser todo esto algo benefcioso para los no fumadores y un incentivo para los fumadores para que dejaran de fumar definitivamente? Yo desde luego vivo igual, no soporto el nuevo olor a humanidad de los bares y discotecas y desde luego poco me hace gracia ver la cara de cabreo de todos mis amigos y familiares cuando no pueden fumar estando yo delante o tienen que salir a fumar fuera o cualquier otra cosa.
Dicho esto, lo único que me queda hacer, como persona poco entendida que soy en estos temas, es aplaudir y darle mi personal enhorabuena al gobierno. Enhorabuena, por una ley ridícula más a aplicar.

Ley Sindescargas

El pasado 21 de Diciembre, el Congreso de los Diputados votó la ley de economía sostenible, que incluía la polémica “ley Sinde”. Esta ley recibe el nombre de la Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, pero los internautas la llaman así por ser el comienzo de “sin descargas, sin derechos”. Afortunadamente, la ley no se aprobó, pero la polémica continúa.

Todo este problema y la propia ley Sinde, surgen a raíz de que el progreso en las comunicaciones de las últimas décadas, que ha alcanzado su cumbre con Internet, a las asociaciones de autores y los autores no les gusta, porque les hace perder dinero. El problema es simple: ¿quién va a pagar el producto que estos autores venden, cuando puede adquirirlo gratuitamente?

Sin embargo, la posición de los autores, aunque resulta comprensible, no tiene ninguna lógica. Primero, porque aunque pierdan dinero siguen ganando una cantidad que muchos no veremos junta en la vida. A los datos me remito: la asociación de autores Cedro perdió un 41% de los beneficios entre 2008 y 2009. Pero, ¿Cuánto ganó? 24,46 millones de euros. A cuantos nos gustaría tener una fortuna tal, que podamos permitirnos perder un 41% y ganar 24,46 millones. A muchos. Por no mencionar que hay gente en el mundo que no tiene para comer. Todo esto, insisto, mientras algunos ganan 24,46 millones y se quejan.

Además, aquello contra lo que van, las descargas, es algo que lleva practicándose, en menor medida, desde tiempos inmemoriales. Si no, que levante la mano el que nunca haya comprado un libro (o un DVD) y tras leerlo (o verlo), se lo haya prestado a alguien. El problema es, que con Internet, esto se masifica hasta tal punto que provoca pérdidas millonarias. Pero que nadie diga que el fenómeno no existía. Porque, de hecho, la propia administración, que quiere cerrar ahora las webs, impulsa esos préstamos de libros, DVDs… mediante bibliotecas y entidades similares.

Otra cosa sería, si se pretende cobrar ese intercambio de cultura. Esa es la auténtica piratería. El “top manta” por ejemplo, cobra una cantidad por una copia de un DVD, mientras que las descargas son gratuitas. Ese simple hecho implica que las descargas son simples intercambios de cultura entre la población, que no pueden ni deben ser aplastadas de ningún modo. Por ello, muchos internautas, con toda la razón, califican el intento de ley del gobierno como un ataque a las libertades y derechos de la democracia.

Concluyendo, y esto es pura imaginación mía, me pregunto si esto no habrá sido un mero intento del gobierno de contentar a los autores mientras intentaba desviar la atención de temas más importantes, y de coste electoral más alto, como la gestión de la economía, la reforma de las pensiones, y un largo etcétera.

TAUROMAQUIA


La tauromaquia es un espectáculo, que también es llamado corrida de toros, de antigua tradición en España. Hoy en día se ha convertido en un tema muy polémico ya que mucha gente se ha revelado contra esta práctica inhumana. Aun así, todavía tiene muchos seguidores que alaban la valentía del torero que arriesga su vida para dar espectáculo al público.

La tauromaquia es una practica que va en contra de los derechos de un ser vivo, ya que el animal se encuentra indefenso y dedica su vida a adquirir las destrezas oportunas para ser asesinado en una plaza de toros.

Es vergonzoso que llamen arte a un acto donde un animal es abanderillado y mareado hasta la muerte. Los aficionados argumentan que hay que aplaudir la habilidad del torero para ponerse delante del toro dando pases artísticos y sumiendo al toro en un estado de abatimiento que permite al torero matarle sin gran dificultad. Pero no olvidemos que el diestro lleva en sus manos el estoque que le permitirá defenderse, en cambio, el animal no posee ningún medio de defensa. Todo esto me lleva a la conclusión de que más que toreros, son asesinos. Si, los toros poseen cuernos para defenderse, pero ante el espectáculo que se monta a su alrededor se convierte en una mínima ayuda para resolver su situación.
Se ha llegado a tal extremo que en una comunidad autónoma, Cataluña, se han prohibido las corridas de toros; y en otras se está estudiando la posibilidad de seguir el ejemplo de los catalanes. Aunque los toreros estén indignados con esa decisión, es comprensible porque es su trabajo, no se puede negar que nadie debería disfrutar viendo derramar sangre.

En conclusión, es un acto irracional donde un ser humano arriesga su vida y un animal acaba muriendo ante los aplausos o abucheos de los espectadores que buscan en el ruedo “ver sangre”. Por todo lo expuesto, en una sociedad avanzada como la nuestra, considero que no tiene cabida este tipo de espectáculo y por lo tanto su prohibición se debería extender a toda España y a cualquier país que lo practique.

LA PIRATERÍA


En los últimos años con el crecimiento de las nuevas tecnología, un problema esta surgiendo en la compra venta de discos o películas: la piratería. Un pirata es quien adopta por negocio la reproducción, apropiación o acaparación y distribución, con fines lucrativos, y a gran escala, de distintos medios y contenidos (software, videos, música) de los que no posee licencia o permiso de su autor. Este problema se debe mayormente al alto precio de los discos o películas que salen al mercado, y es un recurso cada vez más común en la sociedad, y un recurso bastante necesario para el que quiera escuchar a sus grupos de música favoritos, o ver sus películas preferidas.
Según el articulo presentado por la empresa periodística EFE, el índice de piratería en el País Vasco, se sitúa en el 38%, cuatro puntos por debajo de la media de España, que es de un 42%. Pero todavía hay una diferencia notable con la media de la Unión Europea. Esto es consecuencia del alto precio de los discos; es verdad también que la calidad cambia mucho, y que comprarlo en el top-manta no te asegura una gran calidad de sonido o visión de la película pero ese es el precio que hay que pagar por conseguir el disco o la película que tú quieres tres veces más barata.
Por otra parte, es comprensible que los autores, las discográficas y los productores de cine reclamen su parte del dinero, porque el trabajo que realizan para agradar al público es muy grande, y el dinero que invierten en material es generalmente elevado, por eso entiendo que reclamen su parte de beneficios.
La piratería es un fenómeno que yo si comparto, porque me parecen desorbitados los precios que hay que pagar por un disco actual, o una película relativamente nueva. Aunque en principio los cantantes o productores de cine estén en contra de esta actividad, indirectamente les ayuda a conseguir más seguidores y a ser más reconocidos, porque le gente tiene mas acceso a sus canciones. Varios cantantes y discográficas se han dado cuenta del empuje que tiene esta nueva costumbre, y han abierto su música al público mediante Internet y totalmente gratis.
En conclusión, la piratería es un fenómeno que forma parte de la sociedad actual, y al que cada día más gente se está apuntando. Esto es un problema para los autores de música y películas, pero a su vez, puede servir de empujón en su carrera.

HASTA LOS 67, POR AHORA...

Trabajamos toda la vida para poder vivir y nuestra meta es llegar a la jubilación para poder gozar de unas merecidas vacaciones que hemos ido pagando durante décadas. Sin duda, son afortunados los que se han retirado con cerca de 60 años, y algo menos, pero aún así suertudos, los que consigan jubilarse antes de los 65. ¿Por qué afortunados? Es debido a la decisión del gobierno de retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años.

Esta ultrajante decisión del gobierno de cambiar la edad de retiro se debe a la necesidad económica del estado, tal y como dijo el presidente Zapatero el pasado día en Bruselas: “La reforma de las pensiones y el retraso de la edad de jubilación es imprescindible para garantizar la sostenibilidad futura del sistema público de pensiones español y de las finanzas públicas del país.” Este problema era algo que el gobierno ya esperaba, todos, hasta el crío más despistado sabía que tarde o temprano la edad de jubilarse tendría que retrasarse por el incremento de la esperanza de vida. Y aún a sabiendas, ha pasado.

Claro está, que quien sale ganando es el estado, que además de seguir recibiendo el dinero de los impuestos de esta gente, tendrá que pagar menos pensiones a los vejetes que ya no les sirven para nada. Bueno, solo son dos años más, no es para tanto. Parece que no, pero dos años más de trabajo para personas mayores en las tristes condiciones físicas en las que pueden hallarse a esa edad, puede hacerse durísimo, sobre todo en la gente que trabaja al aire libre o en trabajos en los que sea necesaria la fuerza física.

Pero si miramos hacia el futuro, lo que nos preocupa no son los que ahora son mayores, sino los que actualmente son jóvenes, y tendrán que trabajar vete tú a saber cuántos años más de los que ahora se trabajan. Siguiendo la regla de tres, y sabiendo que la esperanza de vida será cada vez mayor, cuando los jóvenes de ahora sean mayores, la edad mínima para la jubilación será mucho mayor. Sería estar en la rutina que nos impone el trabajo durante unos cuantos años más. A mí personalmente, ya me cansa la rutina y la obligación de estudiar e ir a clase, y eso que solo llevo 9 años haciéndolo. No quiero ni imaginarme como será si tengo que trabajar durante más de 50 años. Además, los adultos aseguran que la vida del estudiante es mucho mejor que la de un trabajador. Si es cierto, todo hay que decirlo, que el hecho de ganar dinero sí es un estímulo bastante efectivo para hacernos ir a trabajar, pero la idea de trabajar durante más tiempo del que tienes libre, simplemente, no me agrada.

En resumen, hay que parar este retraso en los años que hay que tener para jubilarse, tanto a causa de los mayores que les cuesta trabajar como por los jóvenes que de seguir así, pasaran su vida trabajando. Deberíamos encontrar una solución. Quién sabe, igual el avance de la tecnología y la robótica nos la trae.

Periodismo basura

“No digo que no se estudie el vascuence. Pienso que el vascuence hay que estudiarlo como otras lenguas minoritarias como el cheroqui, el apache o el georgiano.” Esta barbaridad la dijo el periodista español César Vidal en su programa de radio en la COPE. Todos conocemos el carácter conservador de la emisora y la constante tendencia a modificar las noticias y hechos, pero mentir de un modo tan bellaco como lo hace este periodista es de unas magnitudes descomunales. La charla de lingüística vasca seguía con una afirmación más abrumadora si cabe que la anterior, ya que textualmente dice que “el vascuence es una lengua tan primitiva que desconoce, por ejemplo, lo que serían universales” defendiendo su idea con argumentos muy sólidos, tales como el siguiente: “la idea de árbol en el vascuence no existe, y ha tenido que tomar un préstamo del castellano, que es el arbola”. Teniendo en cuenta su ignorancia, ya que sí existe un equivalente a “árbol” en euskera (zuhaitza), me permito cuestionar la credibilidad de nuestros periodistas. Pese a que esta no era más que una simple anécdota boba dicha también por un bobo , sí es cierto que en los últimos años el periodismo ha entrado en decadencia.

Antes, los periodistas buscaban la noticia, la perseguían. Se efectuaban grandes investigaciones y los resultados eran espléndidos: muchos casos de corrupción salieron a la luz, se desmantelaron sectas y otras instituciones engañosas... Hoy en día, en cambio, la situación es muy distinta. Los periodistas se limitan a informar los sucesos del día a día, y fuera de esa burbuja son como peces fuera del agua, no saben qué hacer. Clara muestra de ello es que en algunos periódicos, la sección de opinión abarca cuatro míseras páginas, mostrando la ineptitud de los periodistas actuales. Si además leemos estos artículos, veremos que ni siquiera tienen un mínimo interés, ya que la mayoría tratan de los mismos temas repetidos durante todo el periódico. Y es que ya difícilmente encontramos profundas reflexiones acerca de temas preocupantes de la vida y la sociedad que influyan en el lector y lo dejen pensativo, eso ya es agua pasada. Lo que ahora se lleva son los “artículos basura”. Simplemente sirven para mantener al lector entretenido un rato, perfectos para la sala de espera del médico, los diez minutillos de vuelta en el metro o incluso para una lectura rápida durante la comida. Hasta ahí la capacidad de nuestro periodismo, ni más, ni menos. Aunque, en realidad, esto no debería sorprender en un país donde los periódicos y revistas deportivas muestran como portada una noticia del corazón (y viceversa) o donde el artículo de opinión más interesante de un periódico cualquiera es la crítica de cine.

Todo ello se debe a dos simples razones: el dinero y el miedo. La mayoría de los medios de comunicación están vinculados a la ideología de algún partido político, y los pocos que sobreviven a esa absorción los maneja el dinero. El dinero pisotea cualquier murmullo que aparece y la primera pisada fuera del sendero marcado se borra inmediatamente. De este modo, consiguen que los pocos que se atreven a cruzar la línea vivan con el miedo en sus cuerpos, haciéndoles sentir verdaderos delincuentes. Mientras tanto el (no) periodismo actual sigue con su única función de entretener a los que dejan zambullir sus mentes en su mundillo.



A pesar de todo esto, los periodistas intrépidos, valientes y prometedores están ahí, no han desaparecido. El problema es encontrar a esos acallados en esta sociedad en la que se da más valor a pillar a un “famosillo” con su nueva amante que a encontrar una verdadera bomba informativa.



BRAN

P.D: Si queréis ver el vídeo de César Vidal pinchar este link

EL DOPAJE EN EL DEPORTE

El dopaje es un termino usado en el deporte, su definición es clara:
Utilizar sustancias o métodos cuyo uso esta prohibido, la incitación a estos medicamentos o proporcionar substancias ilegales también esta penado.

El dopaje se da en diversos ámbitos deportivos, así como, ciclismo, atletismo... son los mas sonados en la sociedad. Son deportes de un alto grado de preparación física, y por lo que parece muchos de estos tipejos deportistas de "élite", si así se les puede llamar, no hacen mas que engañarnos con sus idas y venidas de positivos en controles anti dopaje. Con este fenómeno que no es especialmente nuevo, a sido de gran importancia la AMA (asociación mundial anti dopaje) poniendo fin a diversos casos de dopaje, que por parte de las federaciones no a sido de ninguna manera denunciado, por un interés propio.

El dopaje afecta gravemente a la salud, y produce cierto cambio en el metabolismo de la persona que que ingiere este tipo de substancias, el riesgo que se corre al ingerir estas substancias en inmenso, ya que produce alteraciones cardíacas. No se han dado casos de muertes debido al dopaje, pero hasta donde tendremos que llegar?
En países Europeos de gran importancia, así como Austria, Alemania...la ansia de la victoria esta comprobada mediante barómetros que muestran un alto indice de afán por la victoria, y su disposición a tomar cualquier timo de substancias a cambio de logros, sin tener en cuenta el riesgo que eso conlleva.

Gran parte de culpabilidad tienes las federaciones deportivas, que por fines económicos no hacen ver la realidad del ciertos deportes. Esto hay que denunciarlo, no solo por que el deporte en si que dañado, sino que vidas de deportistas sen encuentran en riesgo por fines económicos.

Rectificar Ante los Errores


La Real Academia Española fue fundada en 1713 por un señor llamado Juan Manuel, con el propósito de “fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza”. Desde entonces la RAE ha actuado bajo el lema de “limpia, fija y da esplendor”, siendo la única responsable de las reglas normativas de la lengua castellana.

Ya llevan casi veinticinco ediciones en las que a lo largo de décadas muchas veces se les ha tachado de retrógrados o anticuados, por lo que hace dos meses decidieron subirse al tren de la sociedad. En ésta última decidieron incluir, como ya es habitual miles de nuevos vocablos. Sin embargo, me parece que se les ha ido un poquito de las manos esa tendencia innovadora.

Esto se debe a la inclusión de términos como cultureta (persona pretendidamente culta, dicho despectivamente), rojillo (De tendencias políticas más bien izquierdistas), muslamen (Muslos de una persona, especialmente los de mujer), berraquera (excitación sexual). Es decir, que a partir de ahora los alumnos podrán escribir “me enamoré de una cultureta que cuando tocaba su muslamen sentía una berraquera impresionante”, y al profesor no le quedara mas que tragarse tal grosería.

Además de las inclusiones de palabras, han decidido realizar diversos cambios en la ortografía, de las que destacan que la ch y la ll ya no se consideran letras, que la y griega ahora se llama ye o que solo y guion ya no llevan tilde.

Los muy inteligentes creen que es más fácil diferenciarlos por el contexto. Lo que no me cabe en la cabeza es cómo siendo su único trabajo el de “cuidar” la lengua castellana realizan tales desastres con el idioma. No creo que don Juan Manuel se sintiese muy orgulloso viendo los cambios y la degeneración que está adoptando la lengua castellana, que limpiar y fijar no se, pero dar esplendor desde luego que no lo hace.

Estos últimos cambios me llevan a sentirme obligado a preguntar que entienden sus señoríos en la siguiente frase: tuve sexo solo una hora. Porque hace unos meses, escrito así, significaría que me he autocomplacido en mi soledad; ahora también puede significar que sólo lo tuve durante una hora. Créanme, existe una pequeña gran diferencia. Creo que ha quejado en evidencia que no es tan fácil comprender el significado por el contexto.

Espero que ellos mismos se den cuenta de las atrocidades lingüísticas que están cometiendo y que rectifiquen ante sus errores. Ya saben, cometer errores es de humanos, rectificar de sabios. Por ahora solo sabemos algo, que son humanos.


DEVIN

SOMOS LO QUE VEMOS

Después de las navidades y de los atracones que estas conllevan, normalmente se cogen unos kilitos. Esos kilitos “antiestéticos” que todo el mundo odia.

En estas fechas, el número de clientes en un gimnasio se incrementa notablemente, en concreto en un 15%. La necesidad, sobre todo de la mujer, de estar en línea, delgada y lo que hoy en día se llama atractiva es una prioridad. Es por ello que las dietas, consejos para adelgazar y el ejercicio aumentan en fechas destacadas, como en la mencionada “postnavidad” o la nueva moda denominada “operación biquini”.

Dicha necesidad, es cuestión de modas, hace un siglo lo que dictaba la moda eran mujeres de carnes abundantes y líneas sinuosas. Hoy en día los medios de comunicación nos venden una imagen salida de mentes de diseñadores o estilistas, mujeres imposibles, de 1,75 de estatura y 45kg de peso. Esa figura de pasarela, esa imagen que quieren que deseemos.

Llegar al extremo de la delgadez puede provocar problemas de salud como: cardiopatías, osteoporosis, problemas gástricos, úlceras… ¿es necesario exponerse a este tipo de problemas por el simple hecho de estar “guapa”? además eso no es todo, no sólo puede provocar problemas de salud, también puede llegar a ser una grave enfermedad psicológica como la anorexia o bulimia. Las personas que padecen la primera, “tienen un terrible temor a engordar por una percepción distorsionada del propio cuerpo, por lo que hace que las personas afectadas se vean gordas aun cuando en realidad se encuentran muy por debajo del peso normal, lo que les lleva a realizar dietas y ayunos”, y las que padecen la segunda, “tienden a ingerir exageradas cantidades de alimentos y una vez que terminan con el atracón, les invade una sensación de culpa que les obliga a eliminarlo de su cuerpo mediante vómitos”.

Pero hoy en día, a pesar de haberse levantado numerosas voces denunciando esta situación, con alguna consecuencia como el peso mínimo en las pasarelas, los medios siguen bombardeándonos con hombres y mujeres “perfectos” que nos venden soluciones para problemas estéticos que no lo son tanto y desde luego ellos y ellas no padecen.

En la sociedad siempre han existido modas que han condicionado al ser humano, pero en nuestra época estas modas se alejan en exceso de la naturaleza. Puesto que lo viejo se margina y desprecia y ser joven es la prioridad, numerosas personas recurren a la cirugía estética con el fin de imitar a este prototipo que nos imponen. Hay casos en los que la cirugía es necesaria, pero en la mayoría es por simple gusto y afán de seguir la moda. Casos como la cantante y actriz Cher se ha modificado la nariz, los dientes, el busto, los pómulos, las pantorrillas, y así hasta veinte operaciones. Sólo Michael Jackson superaba ese record.

En conclusión, en lugar de preocuparnos tanto por la estética, deberíamos mirar un poco más por nuestra salud, sobre todo en los tiempos que corren, con tan numerosa cantidad de comida poco saludable. No deberíamos dejarnos influir por lo que deciden los demás. Si nos sentimos bien con nuestro cuerpo y no tenemos problemas de salud, no deberíamos dejarnos imponer la talla de sujetados, el tono de la piel, la forma de vestir...

Territorio comanche

  Desde el principio de los tiempos los seres humanos se han peleado por sus tierra, intentando conseguir el mayor numero de ellas para así podre crear su propio imperio y ser dios y señor de ella. Desde el imperio romano hasta la conquista del espacio la lucha, ya sea por ser el más grande o el que antes alcance los nuevos terrenos, la competición a estado muy reñida. Con el paso de los años y la llegada de la familia moderna, ese terreno de poder se ha visto reducido hasta llegar a las casas, dando lugar a la guerra más sangrienta e incontrolable que ha visto este planeta, pues las hazañas de David y la Odisea tienen mucho que aprender de esta nueva generación de sufrimiento: Madres vs dormitorios.

  Me refiero a esa situación bélica contínua en la que una madre, totalmente concentrada en su propósito (conseguir que el área hostil se doblegue), hace cualquier cosa con tal de alzarse con la victoria. Ya sea desprovisionando al enemigo (cortando todo suministro de galletas), destruyendo todos los edificios de algodón escondidos tras las puertas del armario o lo que es aun peor, incomunicando al enemigo de todo medio de comunicación (ya ni el Wi-Fi escapa de su alcance).

  Pero tras generaciones de madres que tras mucho esfuerzo acabaron comprendiendo que el territorio comanche siempre estará fuera de su alcance, otras siguen con la esperanza de conseguir su objetivo. Muestra de ello son la rapidez con la que actualizan sus recursos, si es soldado enemigo saquea la nevera, se saquea el territorio; si la teniente tarda mucho en la ducha, los uniformes no encintaran el camino de vuelta; y si el enemigo tiene mucha labia, se le hace el vacío.

  Claro esta que como en todas la guerras no todas prefieren los actos ofensivos más extremistas. Pues otras, optan por la negociación como vía de escape. Bien quitando el polvo a cambio de recuperar sus amados vaqueros o incluso (en casos muy afortunados) recogiendo el cuarto dos días por semanas a cambio de una hora de libertada condicional.

  Pero la verdad es que aquel que consiguiera el cáliz con el que acabar con esta batalla interminable seria directo ganador de premio novel. Aunque seria un verdadero honor ver algún día el final de esa guerra con mis propios ojos y sabiendo que ese punto se a conseguido. Aun así, todos sabemos que con el paso de los años todos maduramos y abandonamos el territorio comanche, si otros lo lograron nosotros no seremos menos. Y pese a que añoraremos esa tierra siempre la llevaremos en nuestros recuerdos, pero si llegado el momento no fuese así, habrá un día en el que seamos nosotros aquellos que deberán solucionar el problema.
 

UNOS TANTO Y OTROS TAN POCO


Hay un hombre que quiere hacer dinero. No importa ni de dónde sea ni cómo hacerlo, quiere hacer dinero. Y le basta una llamada para hacerlo, para ver ingresos de millones y millones de euros/dólares/libras... en su cuenta bancaria.
Desde su cómodo sillón de terciopelo en las alturas de un rascacielos de Abu dabi/Manhattan/Katar... da una orden y un ejercito de imponentes carros de metal armados con sierras y palas, dirigidos por inútiles obreros que se aprendieron el "sí, señor" hace mucho, avanza cual ejercito a acabar con la vida de cientos de miles de amazonianos que no encuentran su particular salida de emergencia en caso de incendio. Mueren. No tienen de qué/por qué vivir.

Otra persona, en este caso una mujer, vestida con su camisa de prada y zapatos de Armani también decide hacer dinero. Y otra vez, obedientes equipos de "heroes" armados con subfusiles y granadas (lo que haga falta, corre a cargo del dinero público) se avalanzan entre maleza/rios/escombros... a una muerte segura defendiendo su pais en una guerra sin sentido. Pero esa mujer hace dinero.

Cientos de personas quieren hacer dinero. Y así se mueve el mundo, ni goviernos ni ONU ni presidentes, gente que quiere hacer dinero y que simplemente, puede.

En un principio podría parecer que ha salido a la luz mi vena progresista y que quiero denunciar esos empresarios sin escrúpulos que sólo velan por su interes y tratar asi de cambiar el mundo, nada más lejos de la realidad. Con este artículo quiero denunciar a la sociedad, no seais hipócritas, todos querríamos ser ese hombre o mujer, y por nuestra culpa y la de gente como nosotros, resumiendo, el mundo es una mierda.

ANYON.

¿TODO SON ADELANTOS?

Siempre oigo hablar a mis abuelos sobre como vivían antes. Unas épocas muy diferentes a las de ahora pero, por lo menos, más humildes. No hablo de los nobles, ni burgueses, si no de una clase baja. Vivían de una manera simple, sin complicación alguna. Aunque nunca podemos olvidar que siempre queremos lo que no tenemos y por eso nunca nos conformamos con lo que tenemos ni sabemos apreciarlo, y ahí si que encontramos problemas.

Digo una época humilde, por valores que creo que hoy en día, se han perdido. Hemos mejorado y adelantado en muchos aspectos, como en el camino hacia una igualdad de género (aunque nos quede mucho camino por recorrer), pero otros valores se nos han quedado atrás, como si los hubiéramos olvidado. Antes se conocía a todo el vecindario y se ayudaba en lo que se necesitaba. Ahora, sin embargo, no somos capaces ni de saludar al vecino del piso de alado, ya que ni siquiera lo conocemos. Nos hemos vuelto mucho más egoístas e individualistas. Para comprobar esto, sólo tenemos que fijarnos en el comportamiento que hoy en día tenemos muchos jóvenes. Con el gran avance tecnológico que nuestro siglo esta viviendo, hemos sido capaces de sacar lo peor de éste. Unos avances tecnológicos como los teléfonos móviles, el ordenador, el coche… nos podrían aportar grandes aportaciones, obteniendo así beneficios de estos. Pero, en vez de eso, hemos preferido escoger el erróneo camino y sacar lo negativo que estas tecnologías nos podían aportar. Ahora, usamos el teléfono móvil sin control, o abusamos del ordenador. Con esto lo único que hemos conseguido es apartar valores que antes se veían simplemente en la calle. Antiguamente los niños salían a jugar al parque a todas horas, y ahora, en cambio, los niños prefieren quedarse en casa a jugar al ordenador, gameboy, playstation... Sin mencionar lo que esto conlleva, ya que no solo es el hecho de no salir de casa y no tomar el aire, si no el jugar de un modo individual. Antes todo el mundo jugaba en grupo y la cooperación e interacción abundaba entre los chavales, pero ahora esos valores se han perdido y cada uno prefiere jugar solo. Somos capaces de quedar con los amigos para echar una partida a no sé que juego, pero no somos capaces de quedar para hablar de nuestros sentimientos o, simplemente, hablar. Haciendo así esta sociedad un tanto solitaria.

Destino marcado

Nos apasiona la comodidad. Nos apasionan las casas con vistas al mar, los coches. Nos apasiona la riqueza y fardamos de ser libres para poder elegir nuestro camino en la vida. Estamos orgullosos de ser suficientemente maduros para tomar decisiones, y luchamos para no caer en el vacío de esta compulsiva sociedad, para no dejarnos vencer por lo que hay de malo en el mundo que nos rodea desde el inicio de nuestra vida. ¿La vida? ¿Acaso es la vida la que nos vence? ¿Acaso hay alguna oportunidad para cambiar nuestra existencia?
La respuesta es, definitivamente, negativa: no podemos cambiar el mundo; antes bien, es el mundo el que nos va cambiando día a día.

Cada año 1500 personas mueren en la carretera a causa de accidentes de tráfico, estos ocurren por diferentes motivos como la velocidad, el alcohol, las condiciones meteorológicas...y el gobierno ha tomado medidas para disminuir esta escalofriante cifra.

Pero, desgraciadamente, muchos de los fallecimientos son debidos a distracciones. La mayor parte de éstas son causadas por el ritmo de vida que estamos obligados a llevar, quehaceres, reuniones, prisas... especialmente en épocas navideñas, puentes y vacaciones. Descuidos que se cobran vidas e inhabilitan eventos esperados como cada fin de año, reuniones familiares o simplemente, el fin de semana con los amigos y seres queridos, dejando que la vida se resuma en un montón de recuerdos.

Por esa razón, la mejor medida que se puede tomar es la precaución, aunque la muerte muchas veces no se puede evitar simplemente siendo precavido. Por otra parte, las carreteras se han convertido en una vía de comunicación necesaria para el día a día de todo aquel que quiera formar parte del siglo XXI. Caminos que nos llevan hacia las familias, amigos, estudios, trabajo... que son imprescindibles para subsistir, haciendo prácticamente obligatorio el consumo de aquello que se ha convertido en una de las grandes fuentes de dinero en los países avanzados: la industria automovilística.
Un gran engranaje del que es prácticamente imposible salir.

Porque, de alguna manera, somos lo que tenemos. Venimos de un lugar placentero, cómodo y resguardado del mundo exterior, arropados por el calor de la madre, donde nada te perturba, y llegamos de golpe a un mundo caótico en el que estamos obligados a luchar desde el principio, a acostumbrarnos a las exigencias de la vida moderna, sin haber conocido otra, ya que, si queremos avanzar en esta sociedad tenemos que aclimatarnos a ella. Tenemos que ser parte de ese consumo colectivo y entrar en un círculo que nos hace esclavos de un ritmo frenético. Sea deseado o no.