sábado, 18 de diciembre de 2010

PORQUE BEBER ES UN PLACER



La presencia del alcohol en nuestra sociedad ha estado marcada desde tiempos inmemorables. Ya en el antiguo imperio romano se criticó el excesivo abuso del vino de los ciudadanos e incluso anterior es la primera cita sobre la cerveza: en el código de Hammurabi (1760 a.C.).

No obstante, parece que algunos se han decidido a criticar el consumo del alcohol persistentemente. Que si es la perdición de la juventud, que si es el culpable de miles de muertes… Todos cegados por las posibles consecuencias negativas de beber.

Por mi parte no me cabe más que incidir en lo mismo de siempre: es muy fácil echar los balones fuera. ¿Es que a nadie se le ha ocurrido pensar que el culpable de dichos problemas no es el alcohol sino el humano? No es el alcohol la razón de la perdición de la juventud, sino que algunos padres son los que atribuyen el escaso rendimiento de sus hijos a la bebi

da. Y tampoco es la bebida la causante de miles de muertes, sino que es la falta de responsabilidad de los que beben y conducen el promotor de aquellos accidentes.

Hombre, todo hay que decirlo, cuando uno se pasa, las consecuencias son imprevisibles. Pero ni así la culpable es la bebida, no creo que sea tan difícil controlarse lo suficiente.

Además, las bebidas alcohólicas nos ofrecen innumerables ventajas: la prevención de los problemas cognitivos, visuales y cardiopáticos de beber vino, la prevención de la acumulación de homocisteína (aminoácido que en concentración alta parece tener relación con los infartos) por el consumo de la cerveza o la prevención de los calambres nocturnos debido al gin tonic. Que esto no lo digo yo, lo dicen los entendidos en el asunto.

Pero, sin embargo, ami no son estos motivos los que me llevan a consumir alcohol y a beber, aunque bien es verdad que tranquilizan un poco la conciencia de uno. Sin embargo, el ambiente de diversión entre los amigos, el perder la vergüenza por una noche y hacer cosas que sobrio no me osaría a hacer, el conocer a gente y relacionarme con ellos… son cosas superiores.

Eso si, nunca es recomendable abusar de los placeres.